La pizza nació en Nápoles, Italia, en el siglo XVIII como comida humilde de la clase trabajadora: masa plana con tomate, aceite y hierbas. En 1889, el pizzaiolo Raffaele Esposito creó la famosa Margherita en honor a la reina, con los colores de la bandera italiana (tomate, mozzarella y albahaca).
Los inmigrantes italianos la llevaron a Estados Unidos a finales del siglo XIX, donde explotó en popularidad tras la Segunda Guerra Mundial y se transformó en un fenómeno global. Hoy es uno de los alimentos más consumidos del mundo, con miles de variaciones locales.

